La historia clínica y el borrador con IA
Aquí pasa lo importante del consultorio: registrar lo que ocurrió en la sesión. Chapni te deja escribir la nota a mano o, si prefieres, subir el audio de la sesión para que la IA prepare un borrador. En los dos casos el que decide qué queda escrito eres tú.
La sección Clínico

Desde el menú Clínico ves tres cosas de todos tus pacientes a la vez: los borradores de IA que esperan tu revisión, los registros clínicos ya firmados y, muy útil, las citas que atendiste pero que todavía no tienen nota. Esa pestaña “Sin nota” es tu red de seguridad para que no se te quede ninguna sesión sin documentar.
Elegir el formato de la nota
La historia clínica se registra durante la cita. Cuando inicias la sesión, Chapni te pregunta con qué formato vas a trabajar.

Cada formato tiene sus propios campos: la apertura de historia clínica para el primer encuentro, la nota de evolución para las sesiones de seguimiento, el plan terapéutico y el informe de cierre. Son los formatos de tu consultorio, y en el capítulo 8 puedes ajustar sus campos a tu manera de trabajar. Arriba se ve siempre el número de la historia (HC-000001), el consentimiento vigente y el tiempo de sesión.
Escribir la nota o subir el audio

A la izquierda tienes los campos del formato: modalidad, nivel de malestar, estado del consultante, tareas de la sesión anterior. Los llenas como quieras, con listas, escalas o texto libre. A la derecha aparece el panel “Borrador IA”. Si subes ahí la grabación de la sesión, el audio se transcribe en servidores propios y se borra al terminar: nunca sale de la infraestructura de Chapni. El capítulo 10 cuenta ese camino en detalle.
El borrador de IA, lado a lado con tu nota
Cuando la transcripción termina, la IA arma un borrador con el mismo formato que elegiste. No lo pega solo: te lo muestra al lado de tu registro para que compares campo por campo.

A la izquierda, tu nota. A la derecha, lo que la IA entendió de la sesión, ordenado en los mismos campos. Cada bloque trae un botón “Usar en el registro” para llevar solo lo que te sirve, y un “Usar todo” si el borrador quedó bien completo. Lees, corriges lo que haga falta y apruebas. El borrador nunca se convierte en historia clínica por su cuenta: queda guardado como lo que es, una sugerencia, hasta que un profesional lo aprueba.
Esa es la regla de fondo de Chapni con la IA. Te ahorra el trabajo de transcribir y ordenar, pero la última palabra sobre lo que queda en la historia siempre es tuya.